La mejor época del año para casarse
El calendario barcelonés tiene meses espléndidos y meses de riesgo: la elección condiciona el espacio, el precio y el recuerdo. La clave está en la humedad de agosto y en la lluvia puntual de la primavera.
Mayo, junio y septiembre
Son los meses dorados: luz larga, noches amables y el mar a temperatura de brindis. También los más solicitados: los espacios buenos se reservan con un año de margen.
Julio y agosto
El calor húmedo hace pesados los trajes y las ceremonias al aire libre a mediodía. Si no hay más opción, busca sombra, ceremonia al atardecer y menú fresco; además, parte de los proveedores cierra en agosto.
Otoño e invierno
Octubre regala tardes doradas y los precios bajan; la boda de interior invernal funciona muy bien con cena temprana. La temporada baja consigue más espacio y mejores tarifas.